Los inicios

Corría el año 1966 y en la Argentina se había instaurado la autodenominada “Revolución Argentina” con Onganía a la cabeza. El 29 de Julio, tenía lugar un suceso trágico que se alojaría en la memoria colectiva de nuestro país: la noche de los bastones largos. Con ese nombre se referenció a la brutal represión llevada adelante en distintos lugares, pero con mayor brutalidad en las facultades de Ciencias Naturales y Exactas y de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos aires. ¿Que desencadenó la represión? Manifestaciones de estudiantes y docentes de la Universidad contra el avance del gobierno que pretendía voltear la reforma universitaria. Poco más de un año después, en Julio de 1967, salía a la venta un sencillo que marcaría el primer hito en la historia del rock nacional. Los Gatos salían con “La Balsa”.

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Eran Nebbia y Tanguito con un mensaje muy simple: la soledad en un mundo triste y abandonado y un deseo tan simple como determinante: construir una balsa e irse a naufragar. Si tuviésemos que tejer un hilo entre la pieza primigenia de los gatos y la libertad, podríamos hacer eje en el concepto de naufragio: ganas de irse al carajo con una completa incertidumbre sobre el destino.

Tanguito
Tanguito

Tres años después, en 1970, Moris publicaba “El oso”. Según el propio Mauricio Birabent, el tema salió pensado como una canción para niños.

Pero, un día vino el hombre con sus jaulas

Me encerró y me llevó a la ciudad

En el circo me enseñaron las piruetas

Y yo así perdí mi amada libertad

La movida que presenta el tema cuenta la historia de un oso que vivía libre y contento y un día es encerrado para servir a un circo. Con el circo parece que el oso recorre el mundo, hasta que un día en algún lugar recóndito alguien se olvidó de ponerle el candado a la jaula y el oso se escapó de nuevo al bosque, “al verde de la libertad”. El encierro, la jaula y el circo en contraposición a la libertad del bosque. Pero tomando además el propio reconocimiento del autor de haber pensado el tema para un público infantil, tenemos que poner el acento también entre una potencial relación entre infancia-adolescencia-adultez y una progresiva pérdida (o ganancia) de libertad. Para pensar: ¿En qué esquina se cruzan la inocencia y la libertad?

Mauricio Birabent
Mauricio Birabent

Avancemos un año, 1971. Otro capítulo de la Revolución Argentina: asumía la primera magistratura Alejandro Lanusse. Mientras tanto, Norberto Aníbal Napolitano, "el carpo", largaba Pappos Blues Volumen 1, disco que cierra con “¿A dónde está la libertad?”. El método para encontrar la respuesta, un clásico de Pappo: corta la bocha. Apertura con guitarra rockera y amplificada al taco y al hueso:

No dejo nunca de pensar

Quizás la tengan en algún lugar

Que tendremos que alcanzar

The cheeseman (como lo bautizó B.B. King) cuenta que lo quisieron matar con ametralladoras -algo acorde al clima de época-, y que al fin y al cabo, lo que él quiere es “escapar de toda su locura intelectual"La primera data: la ubicación de la libertad en lo inalcanzable, casi como algo utópico. Pero por otro lado, libertad asociada a correrse de la intelectualidad. Desde la perspectiva del carpo, parecería ser que el estereotipo del intelectual es lo más alejado a lo que él define como libertad. Y acá también está un poco el juego: el rol de la subjetividad en el abordaje del concepto. En esta canción, uno puede ver una apelación a la libertad más desde lo mundano y lo cotidiano.

Norberto Napolitano, después su paso por "Los Gatos", estrenando Pappo's Blues
Norberto Napolitano, después su paso por "Los Gatos", estrenando Pappo's Blues

El rock de los 70: Primavera Camporista. Retorno de Peron. El golpe y su caída.

Corría 1973 y la Argentina de entonces escribía capítulos importantes de lo que hoy conocemos como historia.  El 25 de Mayo de 1973 asume el gobierno del país la fórmula Cámpora-Solano Lima. Con estas elecciones, Argentina retoma la senda de la democracia luego del golpe de Ongania y sus sucesores (Levingston-Lanusse). Algunos meses después, finalmente se cumplía el anhelo de una considerable porción de la sociedad argentina: volvía al gobierno el General Juan Domingo Peron luego de largos capítulos de proscripcion y persecución.

Aunque la recapitulación histórica no haga a la idea central de la nota, recordar algo del contexto se vuelve necesario para interpretar el concepto de libertad que entonaba el rock nacional de aquellos días. En el mismo año en el que ocurrían todos estos episodios, tres músicos del carajo (Claudio Gabis, Alejandro Medina y Javier Martinez) sacaban el álbum compilatorio “Manal” (si, el disco llevo el mismo nombre que la banda. Además, para cuando sale este álbum, la banda había sacado dos anteriores con el mismo nombre: Manal editado por Mandioca en el 70 y Manal editado por RCA en el 72. Esta compilación del 73 contiene el álbum editado por mandioca, más algunos sencillos e inéditos). Lo cierto es que Manal indudablemente fue una banda bisagra en la historia del rock argentino. Un idioma en sí mismo por sus letras, sus sonidos y su gente. En el álbum que ya referimos, está uno de los temas más populares de la banda: No Pibe.

La historia del tema no tiene desperdicio: cuenta Martinez que la letra sale de una juntada en la casa de un amigo suyo en Palermo. Parece que a la casa del amigo de Martinez cae un fulano ladrando que había pegado un Peugeot ultimo modelo. Resulta que con Martinez adelante, el fulano le cuenta a su amigo que las minas que no le pasaban cabida ahora le iban a empezar a dar la hora por el fierro que había comprado. Martinez queda estupefacto cuando escucha el razonamiento del amigo del amigo, y así es como “No Pibe” arranca con la proclama “No hay que tener un auto, ni relojes de medio millón”.

La letra completa de este tema podríamos pensarla como una crítica a todo lo que no es la libertad.

No debes cambiar tu origen

Ni mentir sobre tu identidad

Es muy triste negar de donde vienes

Lo importante es adonde vas

Es notorio que el tema ataca una visión que afirma que la popularidad y el prestigio se alcanzan desde las posesiones y lo material. Aca hay un primer tema para pensar: ¿una verdadera libertad precisa de un desapoderamiento? Además, la letra nos propone abordar la libertad desde la arista de lo temporal. La libertad debe ser pensada solamente como objetivo/utopia hacia el futuro, y tiene una relación con la aceptación de la historia propia. En este punto, es importante remarcar hasta ahora que un denominador común es la dimensión absolutamente individual con la que la libertad viene siendo abordada.

Manal en movimiento
Manal en movimiento

Seguimos en el 73. En octubre de ese año, se publicaba otro de los álbumes que sigue marcando la historia de nuestro rock: “Artaud”, de Pescado Rabioso. Último tema del disco, “Las habladurías del mundo”. Una guitarra que parece que le va contestando a la voz.

No estoy atado a ningún sueño ya

Las habladurías del mundo no pueden atraparnos

Un montón de data en sí misma. La relación sueño-atadura, es decir, desprenderse de los sueños para dejar de estar atado. Y después “las habladurías” que no pueden atraparnos. Parecería ser que el Flaco nos está hablando de hacer a un lado el “qué dirán”. Pero esas habladurías del mundo pueden tensionar con la libertad funcionando de distintas formas: como las proyecciones que los demás hacen sobre nosotros, o más llanamente, como puterio o chusmerio. Si uno radicaliza esta proposición, podría afirmar que está hablando de esa libertad de “cagarse” absolutamente en todo lo ajeno que se entremezcla con lo propio. Y aca tendriamos puntas para seguir cuestionando, porque parcialmente el flaco nos está hablando de algo que efectivamente tiene que ver con el desarrollo de nuestra propia libertad. ¿Cuánto de lo que somos está signado por respuestas a proyecciones ajenas -a veces conscientemente y otras no?. Conceptualización spinetteana sobre la libertad.

“Yendo de la cama hasta el living”. 1982. Charly Garcia publicaba este disco en otro año revolucionado en nuestro país. La primera mitad del 82 la Argentina fue gobernada por el presidente de facto Leopoldo Fortunato Galtieri. El 2 de Abril, pronunciaba ese recordado discurso anunciando acciones bélicas para recuperar las Malvinas: “si quieren venir, que vengan, les presentaremos batalla”. “Inconsciente Colectivo”, el último tema de esta obra de Charly se volvería uno de sus himnos más populares. La canción lleva como título un concepto acuñado por el renombrado Carl Gustav Jung. Haciendo un reduccionismo absoluto podemos decir que Jung se refiere al inconsciente colectivo como “el alma de la humanidad en general”, un registro colectivo que impacta en el inconsciente de cada uno de nosotros. En palabras de Jung: “Lo inconsciente colectivo es la vida genealógica psíquica desde sus inicios. Es la precondición y el suelo natal de todo acontecimiento anímico consciente y es una influencia que compromete en gran medida la libertad de la consciencia”

Adentrándonos en la canción de Garcia, explícitamente menciona a la libertad cuando dice: “Mamá la libertad siempre la llevarás dentro del corazón”. Pero además de esta referencia textual, nos deja otro fragmento:

Ayer soñé con los hambrientos, los locos,

los que se fueron, los que están en prisión

hoy desperté cantando esta canción

que ya fue escrita hace tiempo atrás.

Empezando por el final, el hecho de que la canción haya sido escrita hace tiempo atrás nos puede relacionar directamente con el inconsciente colectivo postulado por Jung, como registro colectivo preexistente a la conciencia individual. La canción escrita nos habla de vivencias colectivas manifestadas a través de una de las principales formas de exteriorización del inconsciente: los sueños. Sueños con un contenido absolutamente histórico y de época: los hambrientos, los locos, los que se fueron y los que están en prisión. Libertad e inconsciente. Desde una perspectiva absolutamente personal, creo que el principal mérito que le podemos asignar a Charly es haber sido el primer artista de rock nacional que nos metió la dimensión colectiva de la libertad. Garcia hace un giro de la proclama tradicional que hizo el rock sobre la libertad desde el lente de la autoemancipación. Implícitamente, el punto que nos queda con esta letra es el debate de la dimensión individual o colectiva de la libertad.

Carlos García
Carlos García

¿La libertad es efectivamente genuina si no es alcanzada también por los otros semejantes con los que convivo? Lógicamente, para responder este interrogante, primero debemos alcanzar algún tipo de definición sobre lo que entendemos por libertad. Y quizás porque la respuesta a esa pregunta es completamente subjetiva, la perspectiva individual acerca de la libertad sea la que funcione con mayor eficacia. Hay algo completamente reivindicable de la definición individual de la libertad: el reconocimiento de un otro. Pero muchas veces ese reconocimiento podría ser insuficiente para afirmar que uno es efectivamente libre en tanto el otro no lo es. Y acá juega un papel protagónico otra discusión histórica sobre la cual han corrido ríos de tinta: la compatibilidad entre los conceptos de libertad, igualdad y otredad. En todo esto nos deja pensando el gran Carlos Garcia, que en definitiva nos invita a pensar la libertad desde una perspectiva colectiva. ¿Frente a una mayor libertad del otro, me vuelvo más libre yo también?

Entrados los 80: La libertad y los pelados.

1986. Con todos los problemas conocidos, inflación, desempleo, fuerzas armadas que continuaban siendo un actor con mucha fortaleza en el juego político, la Argentina retoma la democracia con el gobierno de Alfonsín. Los redondos, liderados por Carlos Alberto Solari sacan nada menos que el álbum “Oktubre”. Sumo, una banda liderada por otro calvo, un tal Luca Prodan, sale con otro material recordado, “Llegando los monos”.  En ambos discos hay canciones que tratan el concepto de la libertad de formas muy particulares. El primer punto interesante es pensar si esos conceptos son coincidentes o tienen sus matices.

“Atrapado en libertad” canta el Mister en “Preso en mi ciudad”. Más allá de los datos contextuales que nos pueden dar otros fragmentos del tema, es interesante pensar qué significa estar atrapado en libertad. ¿Será que a veces algunos viven -o vivimos- una ilusión de libertad que se termina volviendo una trampa que los -o nos- atrapa? Creemos que estamos siendo libres pero terminamos más presos que nunca por ese concepto de libertad que nos vendimos a nosotros y en el cual creemos estar. En cierta forma, pareciera ser una crítica a la visión imperante, manifestando que esa libertad finalmente termina convirtiendo en presos a quienes creen que son libres. Un lindo rulo.

Carlos Alberto Solari
Carlos Alberto Solari

“Para vos lo peor es la libertad” y “No te olvides de posar en la disco o en el bar” sentencia Luca Prodan en Los Viejos Vinagres. El italiano parece estar siendo más explícito. Acá no hay vueltas: está hablándole a gente que cree que la libertad es algo que en realidad no es. Y remata enrostrandoles la pose, como marcando que no hay nada más lejano a la verdadera libertad que la pose, la postura, la venta de una imagen de algo que en realidad no refleja lo que somos. Luca parece preguntarles ¿en serio creen que eso es la libertad?.

Luca, eterno.
Luca, eterno.

Evidentemente, hay notables matices entre el relato de Solari y el del líder de Sumo. Ambos nos cuestionan “la trampa” pero uno nos dice sin pelos en la lengua en qué consiste. El otro nos dice “cuidado, no vaya a ser cosa que pensas que andas libre pero en realidad te pusiste 50 mil barrotes a vos mismo”. El Indio presenta la cuestión con esa poesía enigmática que lo caracteriza, y Luca nos sopapea con su verborragia característica.

90’s: Pizza, Birra y Faso

Una década particular para la historia Argentina y el mundo rockero, que se inauguraba con la presidencia de un caudillo riojano, que vaticinaba en un discurso la creación de un sistema de vuelos espaciales que iniciaría con una plataforma que quizás se instalaba en la provincia de Córdoba. Las naves que despegaran de la plataforma iban a salir a la atmósfera y remontar a la estratosfera, permitiendo a los Argentinos estar en cualquier parte del mundo en tan solo una hora y media.

Si de rock se trata, se vuelve inevitable recordar un episodio ocurrido el 19 de Abril de 1991. Los Redondos tocaban en Obras y en las inmediaciones del estadio se llevaba adelante una razzia policial. A Walter Bulacio -que tenía 17 años en ese entonces- la Policía se lo lleva a la Comisaría 35 con otro grupo de personas, bajo el famoso pretexto de la “averiguación de antecedentes”, normal por esos tiempos. Walter fue molido a palos en las inmediaciones de Obras y en el traslado a la Comisaría. Incomunicado y severamente lastimado, Bulacio finalmente llega al hospital con un traumatismo de cráneo y muere a los dos días. Desde el recital en Obras, el rostro y la historia de Walter Bulacio se volvieron una bandera de una considerable porción de la sociedad Argentina. De su historia surgirían incluso canciones, entre ellas la tan conocida “Arde Buenos Aires” de los Cadillacs. Una cancion de cancha coreada por esas épocas se sigue entonando al dia de hoy entre el público rockero:

Una bandera que diga Che Guevara

Un par de rocanroles y un porro pa fumar

Matar un rati para vengar a Walter

Y en toda la Argentina comienza el carnaval.

La reivindicación de la libertad de esos días parece quedar bastante clara con esta historia: se pedía poder ir a un recital de una banda de rock sin salir molido a palos o maltratado por la policía. ¿Y en los márgenes del sistema? -que valga la aclaración, durante los años 90’ se robustecieron bastante-.

Con el crecimiento de la bandera anti-sistema, creció fuerte el punk rock Argentino. En el año 94 una banda llamada Flema saca el demo (luego convertido en album), “Nunca nos fuimos”. El cantante de la banda era Ricky Espinosa, nacido en Gerli, hijo de una familia obrera, que termino muriendo a los 35 años al caer de un quinto piso en un monoblock de Avellaneda.

“Nunca nos fuimos” abre con “Si yo soy así” una canción que parece esbozar alguna cosita sobre la libertad. El estribillo y el fragmento inmediatamente anterior dan una estocada a la comodidad moral del oyente:

Porque vivo como un muerto pero vuelvo a nacer

Si yo soy asi

No es por culpa de la droga

Si yo soy asi

No es por culpa del alcohol

Crudo, Espinosa tiene una recordada frase: “El punk es, supuestamente, algo feo, asi que yo debo ser muy punk”. La libertad aca parece plantearse como la posibilidad de reivindicar lo estéticamente intolerable por la mayoría social de entonces.  La culpa no es de la droga ni del alcohol: yo soy así, y si no te gusta andate a la mierda. La letra nos deja pensando en esto de indignarse ante ciertos consumos en una sociedad que funciona como una maquinaria que reproduce eso mismo que condena parcialmente.

Manuel Ricardo Espinosa
Manuel Ricardo Espinosa

1996. La Renga publica el álbum “Despedazado por mil partes”. Último tema del disco: “Hablando de la libertad”.  La letra entera de la canción es una oda a la libertad con un punto de vista muy particular. Habla de caminar cualquier destino que tenga corazón, dejar atrás mil razones en el tiempo, encontrar “el lado salvaje” e intentar la vida en vez de “venderla al intelecto y la conformidad”. De nuevo el intelecto -o la locura intelectual, según Pappo-. Pero además, una conexión entre la libertad y lo azaroso. O en palabras un poco más concretas: que el único norte sea no tenerlo. ¿Tener un norte definido, mata libertad?.

Angelitos Culones

2001. El anteúltimo capítulo lo bautizamos con el nombre del disco de Memphis, porque queremos hacer algunas formulaciones finales a partir del tema “Hacia la libertad”.

Fuerza y rompe las cadenas

Que no tiene porvenir

Quien por flojo o ignorante

Esclavo hace su existir

Come de la mano de su amo

Perro que no debe trabajar

Fiero perro cadenero

Ladra si lo mandan

A ladrar.

La pomposa voz de Adrián Otero parece tirar alguna idea adicional sobre la libertad: romper las cadenas dejando de ser flojos o ignorantes para evitar la esclavitud (Que es la ignorancia? Y en todo caso, quien es ignorante no puede ser libre?). Pero además hay un poco de berretín contra una característica que sobreabunda en este universo: el lamebotismo. Pocas personas menos libres que aquellas que ladran porque son mandadas a ladrar. El cantante de Memphis esboza algo así como  que la mejor forma de ser libre radica en simplemente ser uno mismo, sin negar lo que uno es

2004: El Cantante.

En los párrafos anteriores hemos intentado aproximarnos un poco a las distintas visiones de libertad que nos surgían desde los clásicos del rock nacional. Lo cierto es que creo que la mejor síntesis de todos los interrogantes planteados y las posibles conceptualizaciones de la libertad la podemos encontrar un tema del disco publicado por don Andrés Calamaro en el año 2004.

El Salmón
El Salmón

El octavo tema del disco se llama “la libertad”. Por un lado, la canción tiene una veta interesantísima cuando hace algunas menciones a los que perdieron la libertad. Pero lo más rico que nos propone El Salmón es el siguiente apotegma:

Oímos hablar de la hermana más hermosa
Que se busca y no se puede encontrar

Sigamos intentando acercarnos a la hermana más hermosa. La libertad.

Playlist con todos los temas de la nota